Manifiesto

¿Qué?

Nueva Monarquía es un sello discográfico de ideas diferentes. Ideas que persiguen aportar un nuevo modelo para la creación y difusión musical. Ideas que para explicarlas bien, nos vemos obligados a hacer un poco de retrospectiva.

En los últimos 20 años el negocio de la música ha experimentado cambios dispares y, a menudo, difusos. Si hablamos a grandes rasgos de la relación artista-discográfica, nos hemos topado con modelos como el siguiente:

En donde la reciprocidad no es muy diferente de la que puede tener el propietario de un bar con su distribuidor de bebidas: relación puramente mercantil, donde el artista no es más que un proveedor del negocio de la discográfica, incluso llegando a etiquetar el concepto con palabras como “industria” que, para desgracia de su significado original, tan horrorosamente ha acabado sonando con los años.

El paso del tiempo y la incipiente crisis del mundo discográfico tuvo su impacto en este modelo,  abriendo un poco la mente y buscando ligeros acercamientos dentro de ese separatismo:

Esta pequeña unión se fundamenta en que muchas discográficas (sobre todo las independientes) acaban convirtiéndose en las propias agencias de contratación de los artistas de su catálogo, despojándose solo en parte del excesivo sectarismo. No obstante, en innumerables ocasiones surgen fracturas, pues como sabiamente afirma el dicho “el que fue tu jefe difícilmente será tu amigo”. Así, se llegó a un tercer modelo de actitud totalmente autónoma:

La autoedición como modelo tiene muchas cosas buenas, pero no es menos cierto que las malas resultan muy difíciles de abarcar, por no decir que rara vez funciona bien con grupos poco conocidos.

Los 3 modelos son totalmente respetables, aplicados de mejor o peor forma consiguen resultados heterogéneos, pero pensemos que los 3 tienen una carencia común, y es que ninguno de ellos se ha parado a considerar que son parte de un círculo aún mayor:

En algo tan etéreo y casi mesiánico como es la música (y el arte en general), decidir los aspectos de un proyecto ignorando la opinión del que “siempre tiene la razón” es algo que creemos muy poco razonable.

El elemento que “Nueva Monarquía” echa en falta en esta ecuación es el propio público. El público debe colaborar activamente en la creación y difusión de un proyecto musical, no se le puede sacar del esquema limitándole a ver pasar la vida desde un cristal. Debido a este ideal, en “Nueva Monarquía” apostamos por un nuevo concepto:

Este modelo cimienta una unión horizontal a todos los niveles, sin líderes que seguir ni opiniones más altas que otras, sino un compendio de ideas estructuradas que en su conjunto adquieran su propia identidad. Identidad que defina un producto distintivo en el que la gente confíe hasta tal punto, como para querer ser parte de él.

¿Cómo?

“Nueva Monarquía” usa el crowdfunding como columna vertebral de su financiación,  se trata de una modalidad de financiación donde personas de todo el mundo apoyan económicamente un proyecto a cambio de una o varias recompensas que se le ofrecen.

Teniendo esto en cuenta, el proceso de publicación de un disco en “Nueva Monarquía” seguiría los siguientes pasos:

  1. El colectivo elegiría de una forma cercana a la asamblea popular el siguiente disco a publicar.
  2. Se presupuestaría todo lo que costaría llevar a cabo este lanzamiento (desde la grabación a la edición física, pasando por subida al reproductor spotify o diseños de portada)
  3. Se crearía un proyecto en el portal de crowdfunding www.lanzanos.com para solicitar esta financiación.
  4. Toda persona que colabore en la financiación, puede ser parte del colectivo Nueva Monarquía. Únicamente tiene que manifestarlo poniéndose en contacto con nosotros (info@nuevamonarquia.com)
  5. Una vez conseguido el objetivo, el disco se lleva a cabo.

Cualquier persona que lo desee puede ser parte de “Nueva Monarquía”, toda opinión es válida.  Absolutamente TODOS los aspectos y devenir del sello serán debatidos en conjunto.

¿Por qué?

Nunca ha habido tanta actividad musical en el mundo como actualmente, la gente quiere consumir música, la gente disfruta consumiendo música, está claro que el problema no es el producto en sí, sino más bien la forma en la cual se nos está vendiendo.

No obstante, “Nueva Monarquía” no pretende salvar el mundo de la música ni nada parecido (el cual no creemos que necesite ser salvado, tiene una salud envidiable) sino aportar un marco de trabajo diferente para que parte de toda esa creatividad que se está perdiendo, tenga un nuevo camino para expandirse y crecer.

¿Quién?

Citar nombres de los que hemos arrancado “Nueva Monarquía” no resulta lógico, “Nueva Monarquía” es de todo el que desee serlo. Centrémonos en las ideas, olvidémonos de los nombres.